LA NECESIDAD DE LA IMPLICACION VECINAL

Rafael Tur: «Si quieres arreglar tu casa o tu entorno, no esperes a nadie; lo has de hacer tú»

Creada en 2007, la Asociación de Vecinos de es Rafal Trobat ha sido recientemente galardonada con el Premi Savina que otorgan los ecologistas del GEN, por ser un «ejemplo de implicación vecinal en la conservación de su entorno natural»

05.12.2016 | 09:58

Tur admite que para las mejoras realizadas ha sido importante la ayuda de las instituciones

Creada en 2007, la Asociación de Vecinos de es Rafal Trobat ha sido recientemente galardonada con el Premi Savina que otorgan los ecologistas del GEN, por ser un «ejemplo de implicación vecinal en la conservación de su entorno natural». El portavoz de la entidad lo tiene claro: no hay que esperar de brazos cruzados que los demás arreglen los problemas propios. El listado de realizaciones ya ejecutadas abarca todo tipo de ámbitos: la lucha contra los robos, contra los incendios forestales, contra los vertidos de basura y, ahora, a favor de los acuíferos.
Rafel Tur Tur (Eivissa, 1967) es abogado, graduado social y licenciado en Ciencias del Trabajo. Pero, ante todo, es una persona que vive durante las 24 horas del día pensando mejoras para el paraje de es Rafal Trobat, una zona enclavada en el área de sa Serra Grossa donde 50 familias viven y participan en proyectos para gestionar de forma activa ese área. Desde 2007, estas familias no paran de demostrar que es posible vivir en un paraje protegido y ser feliz al margen de la especulación urbanística.

 

-Desde luego, son ustedes una asociación de vecinos realmente implicada. ¿Cuál es la filosofía que sigue su entidad?
-Nosotros partimos del supuesto de que no vendrá nadie de fuera arreglar tu casa. Si quieres que se arregle algo, te has de implicar. Esto de esperar de manos cruzadas no funciona. Si quieres limpiar tu casa o tu entorno, no vendrá nadie a limpiarla. Has de trabajar para conseguir las cosas. Como dicen los manuales de autoayuda, «cuanto más trabajo, más suerte tengo». Has de crear la oportunidad. Es Rafal Trobat hace unos años era un vertedero. Los caminos estaban en mal estado y te destrozaban el coche. No teníamos conexión de wi fi ni teléfono. No teníamos agua. Vivíamos allí metidos en el bosque y había que empezar a moverse. Pero allí donde hay problema, lo que hay en realidad es una oportunidad para mover a los vecinos y unirlos. En 2007 nos juntamos todos, hicimos una torrada y de forma espontánea hicimos una limpieza de la zona. Y cuando una cosa que era un vertedero lo conviertes en un lugar limpio, pues luego quieres mantenerlo limpio. El Rafal Trobat es además el lugar donde la gente de Vila viene a pasear, y estamos encantados de que vengan a pasear, pero dentro de un orden. Lo que no puede ser un circuito de motos, de 4x4 o de quads. A muchos de los que vienen con estos vehículos les digo siempre: «si yo fuera a caminar dentro de uno de vuestros circuitos, me preguntarías qué hago allí, porque estaría desubicado». Pues aquí lo mismo: esta zona no es circuito, es para caminar y pasear. Por esto hemos regulado el tráfico, poniendo grandes piedras en determinados lugares para que no se pueda entrar. No es un problema de estética, sino que venían camiones de obra, se metían dentro del bosque, y descargaban los desechos en cualquier lugar [muestra un album de múltiples vertederos de construcción ya erradicados]. No puedes estar todo el día detrás de los camiones, pues para eso hemos puesto esas piedras. Y también, en el tema de la seguridad ciudadana, creamos hace diez años un sistema de avisos por sms para evitar los robos. Es decir, ha habido una serie de problemas que nos han hecho actuar y en función de estas actuaciones se ha ido creando un sentimiento de vecindad. Somos un colectivo compenetrado, porque trabajamos

-También han regulado ustedes la caza en la zona
-Nosotros tenemos un coto de caza. Antes era terreno libre y venían los cazadores, pegaban tiros y era un desastre. Optamos por regularlo. La asociación de vecinos ahora gestiona un coto y decide cuántos cazadores pueden cazar. Y hemos puesto un máximo de 10 cazadores, que sabemos quiénes son, tienen un carnet, unas normas de actuación, saben dónde pueden cazar y dónde no, y si no cumplen saben que el año que viene no podrán venir.

 

Rafel Tur, en la zona de es Rafal Trobat, donde viven unas 50 familias repartidas en una extensa área forestal y rústica. Foto: Sergio G. Cañizares

-¿Cómo surgió la idea de desarrollar un plan forestal con depósitos de agua para los helicópteros contraincendios?
- Cuando hubo el gran incendio de Morna pensamos que eso nos podía pasar también a nosotros. Somos la primera masa forestal de Eivissa, porque la otra ya se ha quemado. Creamos la Asociación de Propietarios Forestales porque nosotros, en es Rafal Trobat, solo podemos actuar en nuestro terreno, pero el problema es insular. Y a través de esa asociación pusimos en marcha el tema de los depósitos de agua. Vimos que había una falta de infraestructuras y que, si no nos movíamos, acabaríamos como Morna, con todo quemado. Pusimos 18 depósitos contraincendios en toda Eivissa. Y ahora queremos llegar a los 40 depósitos, porque según las mediciones que han hecho los técnicos, es el número ideal para dar el tiempo de respuesta que necesitan los helicópteros, para que su trabajo sea eficiente. Lo bueno es que a medida que vas haciendo estas cosas ves que la gente va respondiendo. Esto hace que la gente empiece a tener también un sentimiento de identidad, de pertenencia a es Rafal Trobat. La gente valora lo que tiene y lo defiende.

-Es decir, que al final todo se resume en cuidar de lo nuestro.
-Nos cuidamos de lo nuestro, efectivamente, pero con una visión de ámbito insular. Tiene una trascendencia global. Tú puedes cuidarte mucho de tu patio, pero si se quema todo alrededor... Lo que nos falta en Eivissa es un problema de identidad. Así como en otros sitios la gente está orgullosa del lugar donde vive, en Eivissa hay esa actitud de que todo es responsabilidad de los otros. Aquí hay esa sensación de que sólo hay que preocuparse de la propia casa y olvidarse de lo que haga el vecino. No, perdona, también nos tenemos que preocupar del entorno, porque si tu tienes la casa muy bien, pero luego el entorno es una mierda, pues tu casa también será una mierda. El reto es conseguir tener un sentimiento de identidad, conseguir estar orgullosos de lo que tenemos. Tenemos una isla maravillosa, en la que se ha trabajado mucho para destruirla, pero que aún conserva partes importantes. Y hay impactos que se han de revertir...

-Como el nuevo proyecto que están ejecutando para recuperar los acuíferos de sa Serra Grossa...
-El objetivo sería no enviar ni una gota de agua al mar. Lo bueno es que tenemos recursos, pero los usamos mal. Estoy convencido de que Ibiza sería una isla excedentaria en agua si todo el caudal que las depuradoras lanzan al mar se depurara correctamente y se usara en riego agrícola para infiltrarse en los acuíferos de forma natural. Nos sobraría agua. Ahora no hay ninguna depuradora que tenga las tuberías dirigidas hacia dentro, hacia el campo, sino que las tienen dirigidas hacia el mar. Excepto en el campo de golf, que sí se usan allí...

-Pero tampoco tienen una depuración terciaria...
-Claro, porque requiere una inversión. Nadie ha pensado en ello. La cuestión es que todo se tira al mar. Es como el tema de los lodos de las depuradoras... pero si es un problema que ha existido toda la vida. ¿Es que no ha habido lodos hasta ahora? Sí, pero lo que sucedía es que se tiraban al mar. Se pegaba un sentinazo y se lanzaban al mar. Ahora se ha empezado a llevar a la Península y Santa Eulària también ha puesto en marcha su sistema, pero antes ¿qué sucedía? Se abría la compuerta y se tiraban al mar. Si Abaqua no hace una inversión como toca para que las depuradoras funcionen bien, es un problema suyo. Mallorca no destina suficientes recursos a esto y los ibicencos sufrimos las consecuencias. El problema es que el agua residual que llega a las depuradoras está tan salada que no se puede hacer una recuperación del agua.

-¿Qué actuaciones llevan a cabo ustedes en sus terrenos?
-Cuando llueve, como tenemos una isla que no es llana, sino que tiene su orografía, pues al final el agua se va hacia abajo, por gravedad. Pues hay que invertir eso. ¿Cómo? Pues reparamos los bancales, les damos una pendiente inversa, hacemos unos surcos de distribución... en fin, un método para mejorar la infiltración del agua en el subsuelo. Tenemos el acuífero más degradado de la isla, el de sa Serra Grossa. Y resulta que ahí tenemos una desaladora que saca 400 toneladas de agua. Es infumable. La desaladora de ses Eres es el atentado ecológico continuado más grande que hay en Ibiza. Aquello se tiene que cerrar, porque está salando el acuífero. Con el tema de la escorrentía del agua, tenemos verdaderos problemas en las carreteras, porque todo el agua que baja de la montaña va a parar dentro de la trinchera de la autovía del aeropuerto.

-¿No da un poco la sensación de que al final los políticos solucionan todo con grandes infraestructuras que no siempre son necesarias?
-Es que los políticos funcionan sólo a base de tempos electorales. Tienen un examen cada dos o tres años, porque cuando no hay elecciones locales son generales. Al final, siempre has de hacerte alguna foto para hacer ver que has hecho alguna cosa. Esto les provoca un estado de ansiedad, una especie de dependencia, un bucle de ir creando cosas, a menudo ineficientes.

FUENTE: https://www.diariodeibiza.es/tags/asociacion-de-vecinos-de-es-rafal-trobat.html